¿Realmente la corrupción es un asunto cultural?

Hace poco escuchamos, no en una sola ocasión, al presidente Peña afirmar y reafirmar que la corrupción en México tiene su origen en lo cultural y que no es un asunto privativo de nuestro país. En lo segundo tiene razón, porque corruptos hay hasta en Islandia, pero en lo primero, ¿realmente es cierto? El modelo teórico que se utilice para explicar a la corrupción, como a cualquier otro mal, es un asunto toral porque de él se desprenderán las políticas públicas que busquen reducir su nivel (y digo reducir porque eliminarla, como a cualquier otro mal, puede hacer que el caldo salga más caro que las albóndigas, en algún otro momento explicaré por qué).

Diversas teorías han tratado de explicar las causas de la corrupción. Para la teoría de la modernización y el funcionalismo, ésta es un mal propio de una etapa que atraviesan las sociedades en su proceso de desarrollo socioeconómico, y eventualmente desaparecería con la racionalización de la autoridad, los procedimientos legales, la igualdad de resultados y la profesionalización de la burocracia. En el extremo, autores dentro de esta misma corriente de pensamiento como Huntington (1968: 257) (sí, el mismo que dice que los conflictos mundiales actuales también se pueden explicar por diferencias culturales) concibieron a la corrupción como una institución que cumplía ciertas funciones estabilizadoras, como válvula de escape y alternativa a la violencia en sistemas políticos autoritarios o cerrados. Incluso, para Lien (1986), la metáfora de “aceitar la máquina” es real, puesto que la corrupción pudiera favorecer eventualmente la asignación de contratos a las empresas más eficientes ya que éstas son las que podrían otorgar los sobornos más grandes.

La teoría de la democratización señala que los regímenes autoritarios tenderán a ser más corruptos debido a que existen menores contrapesos al poder del gobierno. Según Crespo (2001: 7),

[l]a rendición de cuentas es un elemento esencial de las democracias. Supone la capacidad de las instituciones políticas para hacer responsables a los gobernantes de sus actos y decisiones, en los distintos niveles de poder. Eso permite, dentro de lo posible, evitar, prevenir y, en su caso, castigar el abuso de poder.

Otra causa de la corrupción, independientemente del régimen político, ha sido la inefectividad de las instituciones. En general, la mala regulación puede generar incentivos para la corrupción. Por mala regulación se pueden entender varios fenómenos, como la captura institucional, es decir, que los intereses privados dominen a las instituciones. Otro tipo de mala regulación es aquélla que exige demasiados trámites incrementando los costos y la probabilidad de exigir un soborno con cada trámite al ciudadano y a los inversionistas.

Corrupción

Finalmente, un enfoque teórico señala que la abundancia de recursos naturales puede ser un factor que crea oportunidades para comportamientos de búsqueda de rentas. Ades y di Tella (1999) y Leite y Weidemann (1999) encontraron evidencia de que los países con un alto porcentaje del valor de sus exportaciones que provienen del petróleo y minerales están asociados a mayores niveles de corrupción. La relación entre la abundancia de recursos y corrupción no es directa, sino que está mediada por los comportamientos “busca rentas” y porque, al ser un recurso obtenido de manera directa, los gobiernos no tienen que rendir cuentas a sus electores.

Para probar estas teorías, me di a la tarea de plantear y correr un modelo econométrico entre varios países. No los voy a aburrir con los detalles de éste. Basta decir con que utilicé como variable a explicar el Índice de percepción de la corrupción 2011 que publica Transparencia Internacional, el cual va de una escala del 0 al 100, donde 0 es lo  más corrupto y 100 es lo menos corrupto. Si bien este índice ha sido cuestionado por medir percepciones de corrupción que padecen los ciudadanos y no, por ejemplo, la corrupción en asignación de obras públicas, de la cual muchas veces no sabemos mucho, tampoco tenemos elementos para suponer que la primera pueda darse sin que se dé la segunda. ¡Al contrario! Es altamente probable que si se da la primera, también se presente la segunda. Como variables explicativas utilicé medidas del PIB per cápita, desigualdad, desarrollo humano, escolaridad, urbanización, índices de democracia, libertades políticas, civiles y de prensa, efectividad gubernamental, calidad regulatoria, respeto al estado de derecho y porcentaje de la renta nacional proveniente del petróleo.

De estas variables, encontré que:

  • Un mayor PIB per cápita está asociado a menores niveles de corrupción.
  • Los países con mayores grados de urbanización tienen menores niveles de corrupción.
  • Una mayor efectividad del gobierno se refleja en un aumento en el valor del Índice de percepción de la corrupción.
  • Un mayor respeto al estado de derecho se refleja en una mejora en el Índice de percepción de la corrupción.
  • La libertad de prensa también está asociada a una mejora en el Índice de percepción de la corrupción.

Los años de escolaridad promedio de los países resultó estar asociada de manera negativa con la reducción en la percepción de la corrupción. Dicho de otra forma, parecería que, en general, mientras mayores niveles de educación tenga la población adulta de un país, mayor es su nivel de corrupción. Este resultado paradójico se explica por los países ex socialistas. En general como Turkmenistán, Uzbekistán, Kirguistán, Tayikistán, Ucrania, Azerbaiyán, Rusia, Armenia, Kazajstán, Moldavia, Albania, Serbia, Bulgaria, Rumania, Eslovaquia, Croacia, Georgia, República checa, Letonia y Hungría tienen una escolaridad promedio de los adultos mayores de 25 años que rebasa los nueve años. Sin embargo, sus Índices de percepción de la corrupción están por debajo de cinco. No es que estos países se hayan vuelto corruptos a partir de su transición del socialismo al capitalismo o del autoritarismo a la democracia, en los casos en que así sucedió, sino que la explicación quizá tenga que ver con la descentralización de la corrupción. Por ejemplo, en Indonesia, el colapso de las redes de corrupción que el régimen autoritario de Suharto mantenía centralizadas dio paso a una corrupción descentralizada más generalizada y sin control (McLeod, 2005). En las transiciones a la democracia en América latina se encontraron fenómenos similares de aumento de la corrupción inmediatamente después de las transiciones a la democracia (Morris, 2009).

Visto así, entonces, tenemos como opciones de política pública:

  • El fortalecimiento e independencia de las instituciones de administración y procuración de justicia, las cuales se encargan de hacer valer el Estado de derecho.
  • El mejoramiento de la efectividad gubernamental mediante una mejor asignación del gasto público a programas con efectos probados mediante metodologías rigurosas (y para esto, se requiere de instituciones sólidas como el Coneval, el Ifai y la Auditoría Superior de la Federación), la autonomía de los órganos encargados de regular la actividad económica (como la Comisión federal de competencia económica, el Instituto federal de telecomunicaciones, la Comisión reguladora de energía, entre otras) e instituciones que reduzcan la tramitología, como la Comisión federal de mejora regulatoria. Si bien en todos estos casos México ha avanzado, quedan pendientes todavía modificaciones que fortalezcan su capacidad institucional para hacer valer sus actos de autoridad.
  • El respeto a la libertad de prensa, la protección a periodistas y la eliminación de prácticas como el “chayote”.

Conoce más de “Marxista guadalupano, tecnócrata liberal

Referencias:

Ades, A. y R. di Tella (1999) “Rents, competition and corruption”, The American Economic Review, 89 (4), pp. 982–993.

Chang, E. y Y. Chu  (2006) “Corruption and Trust: Exceptionalism in Asian Democracies?”, The Journal of Politics, 68(2), pp. 259-271.

Crespo, J. (2001) Fundamentos Políticos de la Rendición de Cuentas, Serie Cultura de la Rendición de Cuentas, México: Auditoría Superior de la Federación.

Heidenheimer, A. y M. Johnston (eds.) (2007) Political Corruption. Concepts and Contexts, New Brunswick: Transaction Publishers.

Leite, C. y J. Weidmann (1999) “Does mother nature corrupt? Natural resources, corruption and economic growth” IMF Working Paper WP/99/85. Washington, DC: International Monetary Fund,.

Lien, D. (1986) “A Note on Competitive Bribery Games” Economics Letters, 22, pp.337-41.

McLeod, R. (2007) “The struggle to regain effective government under democracy in Indonesia”, Bulletin of Indonesian Economic Studies, 41 (3), pp. 367-386.

Morris, S. (2009) Political Corruption in Mexico: The Impact of Democratization, Boulder: Lynne Rienner.

Nye, J. (1967) “Corruption and Political Development: A Cost-Benefit Analysis”, en Heidenheimer, A. y M. Johnston (eds.) Political Corruption. Concepts and Contexts, New Brunswick: Transaction Publishers, pp. 281-302.

Seligson, Mitchell. 2002a. “The Impact of Corruption on Regime Legitimacy: A Comparative Study of Four Latin American Countries.”J ournalo f Politics6 4 (2): 408-33. Huntington, S. (1968) Modernization and Corruption, en Heidenheimer, A. y M. Johnston (eds.) Political Corruption. Concepts and Contexts, New Brunswick: Transaction Publishers, pp. 253-264.

Shleifer, A. y R. Vishny (1993) “Corruption”, The Quarterly Journal of Economics, 108 (3), pp. 599-617.

Wedeman, Andrew. 2002. “Development and Corruption: The East Asian Paradox.” In Political Business in East Asia, ed. Edmund Terence Gomez. London: Routledge, pp. 34-61.

Werner, S. (1983) “New Directions in the Study of Administrative Corruption”, Public Administration Review, 43 (2), pp. 146-154.

 

Fuentes de datos:

Central Intelligence Agency World Factbook, disponible en < https://www.cia.gov/library/publications/the-world-factbook/&gt;

Economist Intelligence Unit (2012) Democracy Index 2010, disponible en < http://graphics.eiu.com/PDF/Democracy_Index_2010_web.pdf&gt;

Freedom House (2012), Freedom in the World 2011, disponible en: < http://www.freedomhouse.org/report/freedom-world/freedom-world-2011&gt;

Transparency International (2012) Corruption Perception Index 2011, disponible en: < http://cpi.transparency.org/cpi2011/&gt;

World Bank (2012) World Development Indicators (WDI) & Global Development, disponible en: < http://data.worldbank.org/data-catalog/world-development-indicators&gt;

_______(2012) Worldwide Governance Indicators, disponible en: < http://info.worldbank.org/governance/wgi/sc_country.asp&gt;

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