Una posible causa del incremento de la violencia entre 2004 y 2008

El aumento de la violencia entre 2004 y 2008 pudo responder a la reducción de la generación de valor en los territorios. Víctor Aramburu presenta evidencia de esta hipótesis.

Empiezo por aclarar que es una posible causa, porque es altamente probable que el incremento de la violencia durante el sexenio de Felipe Calderón se deba a muchas otras, además de la hipótesis que en esta entrada plantearé. Asimismo, es posible que las causas se retroalimenten entre ellas y que exista un efecto de retroalimentación positiva, es decir, que una vez que se ha puesto en marcha un proceso, su efecto se convierte en una de las causas del fenómeno a la vez en el siguiente periodo y así sucesivamente, como una bola de nieve. Mi hipótesis es que el incremento en la violencia entre 2004 y 2008 se debe, entre otras cosas, a la reducción de la generación de valor en los territorios. El reverso de esta hipótesis es que los lugares que no tuvieron una reducción en la generación de valor producido localmente, no experimentaron cambios fuertes en sus niveles de violencia (o incluso la vieron disminuida).

A partir de esta hipótesis, sostengo que la reducción en la generación de valor tuvo un efecto particularmente pernicioso sobre el incremento de la violencia debido a la posible pérdida de empleos empleos, especialmente en ciudades de segundo y tercer orden[1]. Guadalajara y Monterrey pueden considerarse de segundo orden; mientras que Tijuana, Ciudad Juárez, Toluca y Puebla, de tercer orden.

A estas alturas, el lector puede inferir que efectivamente durante ese periodo, Monterrey y Ciudad Juárez se vieron particularmente afectadas por la violencia. Si bien, por motivos de espacio no me centraré en relacionar los datos entre violencia y generación de valor, sí presentaré, de manera breve, evidencia que puede ayudar a sostener esta relación. Para este análisis, utilicé una técnica conocida como shift-share[2] la cual, de manera sucinta, asume que la economía de una región puede experimentar un ritmo de crecimiento superior o inferior al promedio nacional debido a que, por una parte, su estructura económica está dominada por industrias que a nivel nacional están creciendo rápidamente o lentamente, respectivamente; y, por otra parte, a que sus ramas de actividad económica en general están observando un ritmo de crecimiento superior o inferior al de sus contrapartes nacionales localizadas en otras regiones, lo cual es un reflejo de su competitividad.

A partir de esta técnica, elaboré una lista de los 10 municipios con mayor cambio positivo en su competitividad y los 10 con un mayor cambio negativo. La lista es la siguiente:

Municipios con mayor cambio positivo

1.     Miguel Hidalgo, Distrito Federal.

2.     Álvaro Obregón, Distrito Federal.

3.     Paraíso, Veracruz.

4.     Cuajimalpa, Distrito Federal.

5.     Coatzacoalcos, Distrito Federal.

6.     Cárdenas, Tabasco.

7.     Poza Rica, Veracruz.

8.     Boca del Río, Veracruz.

9.     Azcapotzalco, Distrito Federal.

10. Toluca, México.

Municipios con mayor cambio negativo

1.     Monterrey, Nuevo León.

2.     Atlacomulco, México.

3.     Cuauhtémoc, Distrito Federal.

4.     Comalcalco, Tabasco.

5.     San Nicolás de los Garza, Nuevo León.

6.     Apodaca, Nuevo León.

7.     Ecatepec, México.

8.     San Pedro Garza García, Nuevo León.

9.     Santa Catarina, Nuevo León.

10. Centro, Tabasco.

En el siguiente mapa, presento los municipios que tuvieron cambios positivos (verde) y negativos (rojo) en su competitividad.

7. Víctor Aramburu

Por supuesto, es posible que estos cambios obedezcan también, entre otras cosas, a políticas públicas implementadas tanto en el sentido correcto, como erráticas. Así, es posible advertir que las políticas públicas del Distrito Federal durante el periodo 2004-2008 contribuyeron a que cinco de sus delegaciones fueran las que más valor generaran a nivel nacional, incluso descontando el efecto esperado debido al crecimiento de la generación de valor en todo el país y al de las industrias ahí concentradas. Por el contrario, es posible afirmar que las políticas públicas implementadas en los municipios de la zona conurbada de Monterrey disminuyeron la generación de valor en esos territorios, incluso más allá de lo esperado. Es posible que esta diferencia en el desempeño económico de ambas regiones impactara en última instancia a la diferencia en los niveles de violencia en ambas regiones. He aquí, una diferencia entre políticas públicas de un gobierno de izquierda y de derecha. Y he aquí también una posible prueba de cómo la estructura económica puede condicionar los efectos en la estructura social.

Conoce más de Marxista guadalupano, tecnócrata liberal

[1] Las ciudades de segundo y tercer orden se caracterizan por ser centros con una vocación productiva manufacturera, concentrar el poder en su región y ofrecer servicios como aeropuertos internacionales, banca de inversión, hospitales de alta especialidad, entre otros.

[2] Para mayor detalle, véase el capítulo tres de Stimson, R., R. Stough y B. Roberts (2006) Regional Economic Development. Analysis and Planning Strategy, Springer: Nueva York.

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