Editorial: El género a debate

Por María del Pilar González Barrera, miembro del Consejo Editorial.

El segundo número de la Revista Ala Izquierda llamado “El género a debate” busca ser para las (os) lectoras (es), un espacio que propicie la reflexión, el entendimiento del otro (a) y una mirada crítica ante los temas propuestos.

La díada sexo-género es necesaria para identificar los procesos de dominación y encuentra junto con la condición económica, la edad, la religión, la educación y la etnia, entre otros, factores que constituyen mínimos en toda investigación que parta de la visibilización de la diversidad humana.

Este vocablo, que deviene y que no es estático, ha tomado gran relevancia en el ámbito político a partir de finales del siglo pasado. México, como varias naciones en el mundo, ha implementado una serie de acciones que retoman el estandarte de la ‘perspectiva de género’, que inclusive se ha reconocido como un eje transversal en las políticas públicas mexicanas.

Lejos de estas acciones, necesarias pero no suficientes, el vocablo ‘género’ no puede ser considerado como estático, sería peligroso que existiera una visión única sobre el mismo y que su aparente visibilización sólo continúe protegiendo y fortaleciendo un orden de dominación.

Es en este rubro donde se inscriben los contenidos propuestos para este segundo número de la Revista Ala Izquierda, un número rico en contenidos que desea mostrar la diversidad del propio término.

Así, Lourdes Enríquez Rosas remarca la importancia del poder de enunciación en lo jurídico y lo político, establece una crítica a los dispositivos y procedimientos que normalizan las relaciones desiguales de poder entre mujeres y hombres y recuerda el apremio en que las ciencias sociales y humanidades hagan suyos los análisis teóricos de la crítica de género. Norma Mogrovejo, por su parte, señala que aun cuando ya se han institucionalizado diversos estudios de género, lo cierto es que los espacios universitarios, no han dejado de ser bastiones de poder de la intelectualidad masculina tanto de derecha como de izquierda.

Stephanie Newton analiza las relaciones de género que la sociedad construye y se impone a sí misma. Al preguntarse: Género, ¿para qué? María del Mar Gargari Casas habla de una perspectiva de género que desenmascare las prácticas y todo aquello que se ampara bajo el rubro de ‘normalidad’. A través de una forma de representación cultural que debe su propagación al uso de redes sociales, Pamela Ivonne Rodríguez Padilla propone un análisis del “feminismo moderno.”

En otro ámbito, María Dolores Arteaga Villamil hace mención del acoso callejero como producto de las relaciones de poder dentro del espacio público que refleja de forma particular el fenómeno de la violencia y que constituye un acto que recalca a las mujeres el lugar subordinado que tienen en el orden social.

Ricardo Baruch nos habla de los movimientos sociales a favor de los derechos humanos de las personas LGBT, señala que si bien estos movimientos se han vinculado con el pensamiento de la izquierda, declaraciones y políticas públicas estatales ponen en duda lo anterior. A partir de su investigación doctoral sobre los cuerpos transgénero y transexuales en las ciudades de México y Buenos Aires, Alberto Torrentera nos ofrece una reflexión sobre la imposibillidad de un modelo de masculinidad. Anabel Yahuitl García señala que el machismo no sólo significa opresión y violencia sobre las mujeres sino que también ha llevado a la creación e imposición de una idea de masculinidad. Yahuitl refiere que las nuevas masculinidades contrahegemónicas resultan funcionales para el sistema capitalista. En esta misma línea se pronuncia Aimeé Vega Montiel, respecto a la incorporación de otras masculinidades en los medios de comunicación con el objetivo de sumar ganancias para la economía capitalista.

En su investigación, Marta Sierra hace señalamiento de los sujetos mestizos que sufren aún en sus cuerpos las heridas abiertas de los procesos de colonización europea. Charleen Johnson Stoever explora el grado en que las mujeres nicaragüenses se han empoderado política y económicamente desde los años 70’s y se pregunta si este empoderamiento se ha alcanzado con el propósito de sostener a la familia en una comunidad liberal.

Arturo Sotelo Gutiérrez nos presenta un análisis de la defensa política del derecho al aborto. Sotelo señala que las mujeres son importantes para el Estado sobretodo como un punto estratégico para la conservación de su poder, por lo que considera que el derecho a la interrupción del embarazo se enmarca en una nueva tecnología de poder.

En el aspecto de hacer efectivos los derechos ya reconocidos, Alan García Huitrón refiere los obstáculos en el fortalecimiento de los Centros de Justicia para las Mujeres, como lo son la falta de voluntad política, la escasa autonomía en la gestión respecto de las procuradurías de justicia de las entidades federativas y la insuficiencia de la asignación de recursos públicos.

En una disertación sobre la política de retiro de los velos islámicos en Europa, Luis Alberto Vargas Martínez cuestiona la universalidad del derecho internacional, reflexionando sobre el derecho a la igualdad y a la no discriminación.

Desde la Revista Ala Izquierda esperamos que este segundo número contribuya al cuestionamiento de las estructuras que en todo momento y lugar se presentan como ‘normales’ y que propicien el cuestionamiento de la cotidianidad que domina, excluye y discrimina al ‘otro’.

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