Brujas

Las brujas rondaron la Nueva España, así como duendes y otras criaturas mágicas. El Archivo General de la Nación muestra evidencia de los extraños procesos y testimoniales acerca de la hechicería en una época cargada de superstición y misterio.

Fernando Guerrero Fernando "Fedo" Guerrero

Por Fedo.

 “A todas las mujeres
maltratadas, violadas y humilladas,
en cualquier tiempo y lugar.
A aquellas para quienes tanto la diferencia
como la vida son una carga.
A aquellas que sueñan con justicia, libertad y amor.
A aquellas y aquellos, en fin, que luchan
para que la esperanza no muera jamás.”

Mireille Calmel, La Habitación Maldita, El Baile de las Lobas I.

Imagina que caminas por la noche, que las calles que conoces se transforman, se desdibujan y dan lugar a otras: Inquietantes y llenas de misterio. Los edificios de pronto son extraños, se trasponen   y en su lugar se yergue arquitectura fantasmal. De otro tiempo. La ciudad se deshace y son otras vidas las que deambulan por sus calles. Vidas que desconoces,  que te miran con curiosidad, con cierto anhelo. Pues estas vidas vienen del pasado, están perennes en ladrillos, en canciones, en lugares tan recónditos que casi nadie ve.  Su esencia se transpira a cada paso. En un mutismo casi anónimo. Pues para llegar a ellas, es necesario juntar las sutilezas, sus apenas pistas que nos llegan de documentos empolvados o archivos olvidados. Sus suspiros que nos hablan de que alguna vez tuvieron vida. Y que como tú y como yo, tuvieron sueños y se enfrentaron con problemas. Dentro del Archivo General de la Nación (antes prisión de Lecumberri), en la parte correspondiente a los juicios llevados por el Santo Oficio en la Nueva España; existen casos curiosos, historias que brincan por su singularidad. Que desentonan con la jerga jurídica y monótona y las sentencias y testimonios de una vida sepulta por el tiempo. Evocándonos un tiempo de magia y superstición, de religiones y dioses enfrentados. Cada vez que encuentro uno, me recuerda lo extraño (que es) que era nuestro mundo.

4to. Expediente volumen 439. –Inquisición- Siglo XVII.  Archivo General de la Nación.

En el Real de la región de Minas de Ostoticpac, Nuevo Reino de la Galicia, a 9 días del mes de agosto de 1650, por la noche, ante el señor presbítero Miguel Martínez, comisario del Santo Oficio de dicho Real, compareció sin ser llamada y juró que diría verdad, una mujer que dijo llamarse Doña Gracia de Barbosa, doncella de edad de 22 años e hija de Tomé de Barbosa, difunto y de Francisca de Castañeda, vecinos de este Real.

Para descargo de su conciencia dice y denuncia que habrá tiempo de 4 años o algo más (no se acuerda bien) que vino a la casa de Doña Francisca de Castañeda, su madre, Doña Catalina de Castañeda, su tía, y que entre otras consideraciones –con toda admiración y asombro- dijo a las personas que ahí se hallaron, que estando Doña Catalina de Castañeda pocos días antes en casa de Agustín de Zúñiga –en el real poblado de Los Reyes, distancia de este a 4 leguas- en su presencia Agustín de Zúñiga hablaba y se comunicaba con un duende. Que estaba preguntándole por muchas cosas de esta vida y de la otra, principalmente dónde estaban las almas de algunas personas difuntas, en este modo: si el duende decía que sí, daba un golpe o más en una caja y si decía que no, no daba golpe alguno. Y entre otras personas por quienes preguntó fue: -¿Dónde estaba el alma de Cristóbal  Beltrán?- ¿Si estaba en el cielo? Y que el duende no dio golpe alguno -¿Si estaba en el purgatorio?- Tampoco dio golpe. -¿Si estaba en el infierno?- ¡Y entonces dio golpes!

Y del mismo modo, con el mismo género de respuesta, dijo el duende que estaba en el infierno el alma de Fray Miguel Jerónimo, religioso sacerdote y que estaba en el cielo el alma de Tomé de Barbosa, padre que fue de esta denunciante. A lo cual dijo Catalina haberse hallado presente no una vez ni 2, sino muchas. Que sin rebatirse de nadie y en presencia de toda su familia, Agustín de Zúñiga llamaba al duende y le hacía preguntas siempre que tenía duda. Y esta es la verdad por el juramento que tiene hecho. Y siéndole leído dijo que estaba bien escrito y que no lo dice por odio. Prometió el secreto y por no saber escribir, firmó por ella el comisario.”

Igual de disonantes son los juicios de brujería llevados a cabo en territorio Novohispano. La mujer indeseable solía ir a parar a algún lugar destinado a los dementes. Como el “Hospital del Divino Salvador para Mujeres Dementes” ubicado en la calle de Canoa (hoy Donceles) que a la hoguera. No es raro encontrar en los archivos de este lugar, nombres de mujeres aristócratas camuflajeados con el vulgo de indígenas, criollas de bajo linaje y mestizas.  Al parecer el Santo Oficio en la Nueva España no era tan escandaloso como lo fue en los demás países europeos. Que a la mínima provocación hacían arder el fuego. Una placa en la Alameda Central indica la presencia de un quemadero de la Santa Inquisición entre los años 1571 (año en que se crea el Santo Oficio en la Nueva España) y 1689; donde reza “En este lugar perecieron por hoguera, entre mujeres y judíos condenados por hechicería, idolatría y apostasía” Desgraciadamente no he podido encontrar alguna de estas sentencias de muerte ni en los archivos de Lecumberri, ni en los libros consultados. Aparentemente las sentencias de los inquisidores eran más benevolentes de lo que uno pudiera imaginar comparados con los demás territorios de la Cristiandad.

Fragmento del proceso del Santo Oficio que se tomó contra Xpobal y su mujer (Catalina) por ocultar ídolos y otros delitos, y contra Martín, hermano del Primero. Año de 1539.

Archivo General y Público de la Nación –INQUISICIÓN- Siglo XVI.-HEREJES- Tomo 30. No 9.  1era. Parte.

Confesión de Catalina.

“…Preguntada si después que se casaron esta testigo y el dicho Xpobal, su marido, han ofrecido copal a los demonios muchas veces, haciendo otras fiestas y ceremonias que en su infidelidad acostumbraban hacer, dicho: que ella quería decir la verdad de todo lo que había pasado, y que ante todas cosas demandaba a Dios nuestro Señor perdón por todas las ofensas que le había hecho y que quería estar y vivir en su santa fe, y que rogaba al dicho Visitador, Juez susodicho, que se hubiese misericordiosamente con ella, porque ella quería decir toda la verdad…”

“… Y dicho: que después que esté casada esta confesante con el dicho Xpobal, su marido muchas diversas veces solían ambos dos, ofrecer copal a los demonios como en su infidelidad lo acostumbraban…”

“… porque como él (Catalina) era contador del sol y de las fiestas de los demonios, él le venía a decir de cuál diablo era aquella fiesta, y qué a cual era tal fiesta, a aquel le ofrecían dicho copal”

“…y que de otro copal más preciado, que era blanco, lo ofrecían de 20 en 20 días; y que además de lo susodicho, en algunas de dichas fiestas, el dicho Xpobal echaba en el fuego el copal, y después traía una gallina estando viva al derredor del dicho fuego, y le cortaba la cabeza, y toda la sangre que de ella salía, echaba en el copal derretido que estaba delante del dicho  fuego y allí se consumía todo”

“…preguntada si el dicho Xpobal había visto los dichos ídolos en su casa, y si los tuvo en su poder, dicho: que sí, y que no pudo ser menos, porque al dicho Xpobal se los dejó su padre y al dicho Ticoc, su hermano”

Auto de su Señoría y Sentencia.

“Y luego que su Señoría Reverendísima, visto que los dichos Xpboal y Catalina, su mujer, y Martín, indios, han concluido, dicho que él asimismo concluía y concluyó con ellos, y había y hubo este pleito por concluso para dar en él sentencia, para la cual oír citaba a los susodichos en forma.- (Rúbrica)”

“…Fallamos que debemos condenar y condenamos a los susodichos, y a cada uno de ellos, a que el día de fiesta que por nos fuere señalado, sean sacados de la dicha cárcel, y son sendas candelas en las manos, y llevados en procesión a la iglesia mayor de esta ciudad, con los otros que se penitenciaren allí, a la misa mayor estén de pie, con las dichas candelas encendidas, y las cabezas descubiertas y descalzos toda la misa hasta los santos, y después otro día siguiente por las calles acostumbradas en forma les sean dados cada cien azotes, manifestando su delito, porque a ellos sea castigo y a los que lo vieren y oyeren, ejemplo…”

Unos de los casos más interesantes con brujas involucradas en la Nueva España sucedió en la localidad de Celaya. El Tribunal del Santo Oficio se encontraba en la capital pero viajaba por todo el territorio Novohispano cada vez que llegaban hasta sus oídos seculares, los rumores de algo extraño o fantástico.

El presente caso se encuentra documentado en al Archivo General de la Nación, clasificación Inquisición, en el volumen 278 de fecha 1614. Allí se pueden leer los testimonios de cuantas personas estuvieron involucradas en el caso, tanto denunciantes como actoras:

“La mestiza Leonor de Villareal, las hermanas castizas Ynés García e Ysabel de Aguilar, y tal vez la castiza Catalina Rodríguez son acusadas de reunirse por la noche en descampado y besarle el trasero a un macho cabrío bajo frondoso árbol. El animal se muestra contento con tal homenaje y defeca a cada una, una boñiga con propiedades, al parecer, poco comunes: al untarse con ellas, las hermanas, sus hijos y sobrinos salen volando en forma de gansos hasta el cementerio, donde visitan a su difunta madre, abuela y notable bruja, Juana Rodríguez. Otras veces, los vuelos son individuales: Leonor de Villareal sale volando con la apariencia de papagayo después de haberse untado ciertas sustancias; o, hechos unos conjuros, Ysabel de Aguilar sale a divertirse, empleando el mismo modo de locomoción. También Duarte se precia de haber llevado y regresado a una suya de Celaya a Querétaro (100 km de ida y vuelta) sólo en una noche.”

“…Ysabel de Aguilar pretende que habrá como 3 meses que Magdalena de Rosas, vecina de esta villa, mujer  de Cristóbal Benítez, le contó en su casa a solas que había visto a Ysabel, hija de Juana Rodríguez con una calavera de difunto en la mano, y hecho ciertos conjuros, la había visto volar y también volver, y le dijo que se había holgado mucho de verle por tenerle el pie sobre el pescuezo”

“…Cuenta Ana de Espinosa que habrá poco más de 2 años que estando un día lavando en la acequia de esta villa, vio pasar llorando una niña, como de edad de 5 años, hija de Ynés García, viuda de Simón Blanco, y llevaba en las manos una jícara; y le preguntó dónde iba y por qué lloraba, y respondió que iba por maíz cocido (que llaman metlamal), y que lloraba por haberla azotado por qué no se quería untar; y preguntada para qué se había de untar, dijo que para volar”

Para hacer más intrigante el caso, lo que estos rumores podían haber encendido (en otros lugares y por las mismas fechas); hogueras y tortuosos interrogatorios, no encuentran eco en el inquisidor Fray Diego Muñoz. Que termina (cosa extraña) absolviendo a las implicadas a pesar de ellas mismas haber confesado sus curiosas actividades nocturnas. No queda claro que pasa después ya que su nombre ni siquiera aparece en la lista de personas “reprendidas” por el Santo Oficio en aquellos años.  Entonces, la conclusión de la sentencia queda –otra vez- en el misterio.  Esperando, quizá, en algún archivo polvoso que alguien la descubra.

 Conoce más de Mirilla

Más de brujerías, hogueras y demás:

 La responsabilidad del contenido de los textos publicados por la Revista Ala Izquierda corresponde a sus respectivos autores. Cualquier cuestión relativa a los mismos puede ser informada a través de nuestros canales de comunicación. El Consejo Editorial se reserva el derecho de retirar en cualquier momento los textos que violenten los derechos de terceros. Editor responsable: Francisco Martínez Cruz.

Anuncios

Populares

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: