De elecciones, encuestas y Google Trends

¿Son las encuestas una “fotografía” del presente? Siguiendo a Timor Kuran –falseabilidad de las preferencias- y a George Soros –reflexividad y principio de incertidumbre- la respuesta es no. Sin embargo, la información de la red sí podría proporcionarnos esa fotografía.

Por Erick Limas

Una vez más la efervescencia de las encuestas ha regresado. El entorno mediático gradualmente nos ha ido acostumbrando a ver en las encuestas un anticipo de lo que habrá de ocurrir en las siguientes elecciones. No obstante, con frecuencia las encuestas no reflejan de manera consistente el estado de las preferencias electorales. Las encuestadoras argumentan que lo anterior se debe a la inestabilidad en las preferencias, al efecto de los indecisos y, sobre todo, a que las encuestas no hablan del futuro sino que son una fotografía del momento actual.

Por varias razones difiero de lo anterior. En principio no debemos pasar por alto que las encuestas electorales son pagadas por alguien y que su propósito no es informar sino ofrecer un producto que el mercado demanda. Por otra parte, las encuestas son un instrumento político en tanto herramientas de difusión y fortalecimiento de la imagen de los candidatos. No es ninguna novedad que las estrategias políticas pasen por la difusión de encuestas favorables y que aquellas que son utilizadas para la toma de decisiones sean encuestas internas, las cuales normalmente no se publican.

En esta breve reflexión se busca plantear que, más allá de los sesgos intencionales (como los descritos anteriormente) o no intencionales (como el incumplimiento de supuestos del muestreo), existe una razón por la cual las encuestas están imposibilitadas para reflejar con precisión el momento presente. Esta razón se sintetiza en el hecho de que el saberse observado modifica el comportamiento de las personas. Timor Kuran notó lo anterior y lo llamó “falsificación de las preferencias”: en el ámbito público los individuos no manifiestan de manera abierta sus preferencias, sólo lo hacen cuando están en un entorno de confianza (la observación de Kuran ha sido utilizada para explicar la revolución iraní que nadie previó o la victoria esperada por Pinochet en el referéndum que finalmente perdió). De igual manera, George Soros, con su concepto de reflexividad, ha mostrado cómo en el ámbito de las ciencias sociales, al igual que en la física cuántica, la distinción entre sujeto-objeto se difumina bajo una frontera difusa que imposibilita observar sin modificar lo observado. Incluso Soros ha retomado el principio de incertidumbre de Heisenberg y lo ha adaptado al entorno social. En nuestro caso, el problema con las encuestas radica precisamente en ese principio de incertidumbre: el saberse encuestado modifica la respuesta.

¿En qué circunstancia expresa una persona, con toda confianza, sus preferencias políticas?  Siguiendo a Timor Kuran, las personas expresan sus preferencias políticas a las personas a quien más confianza le tienen y ahora, en esta época de hiperconectividad (de la que algo ya escribí en mi post anterior), el uso de internet y redes sociales permite vivir en la ilusión del anonimato; la persona no se siente observada e intimidada y de manera abierta vierte sus preferencias a través de las búsquedas que realiza en la red. Sin embargo, todo está siendo observado por alguien o por algo, y ese algo es Google.

De este modo Google (lo mismo podemos decir de Twitter o Facebook) recaba información en tiempo real del estado de las preferencias electorales, por lo que no es encuestando, sino analizando la información que se disemina por la red como podemos tener lo más próximo a una fotografía del momento actual. En su forma más acabada este tipo de estudios se conocen como análisis de sentimientos; en nuestro país ya existen estudios de este tipo, por ejemplo en la elección del 2012 el matemático Ricardo Mansilla realizó de manera periódica este análisis con información de Twitter.

Para ejemplificar las posibilidades que estas herramientas ofrecen y a propósito de la elección presidencial en los Estados Unidos, me tomé la libertad de utilizar la herramienta que Google ofrece de manera gratuita (Google Trends). Lo que muestro no son análisis de sentimientos, es más bien una presentación de datos crudos pero los cuales nos pueden decir mucho sobre el estado actual de las preferencias dentro del partido demócrata. Lo que hice simplemente fue identificar cuál ha sido el comportamiento de las búsquedas de los términos “Bernie Sanders” y “Hillary Clinton”, los cuales se presentan en las gráficas como “índice de búsquedas”.

En el cuadro 1 se presenta el índice de búsquedas para ambos candidatos en la semana del 27 de febrero al 4 de marzo. En general hay más interés por Sanders que por Clinton, y el 2 de marzo las búsquedas se dispararon posiblemente porque las personas querían saber cuáles habían sido los resultados finales del Super Martes (1 de marzo). En el cuadro 2 se muestran los resultados de Vermont, en donde Sanders superó en la elección del Super Martes a Clinton por 72 puntos porcentuales y en donde de igual manera el índice de búsquedas supera por mucho al de Clinton. Finalmente, en el cuadro 3 se presentan los resultados de Alabama, estado en donde Clintón triunfó y en donde su índice de búsqueda tiende a superar al de Sanders aunque se observa una diferencia muy estrecha. Si bien estos datos no muestran si quien realiza la búsqueda es o no simpatizante del candidato –de ahí la importancia de utilizar Análisis de Sentimientos-, sí nos proporcionan información muy valiosa que eventualmente podría utilizarse en la toma de decisiones. Por ejemplo, en otra oportunidad escribí sobre esta herramienta y el tipo de cambio,  en donde en primera instancia pareciera que Google Trends podría ayudarnos a anticipar movimientos en el tipo de cambio peso-dólar[1].

Fue Heidegger, en su pregunta por el Ser, quien señaló que en la pregunta ya vive la respuesta, al menos como posibilidad. De ahí la importancia de qué, y a quién, preguntamos. Por supuesto, las encuestas pueden ser de gran utilidad, pero si no comprendemos sus limitantes seguiremos confundiendo al riesgo con la incertidumbre o, incluso, a esta última con la certeza.

Cuadro 1

C1

Fuente: Google Trends

Cuadro 2

C2.png

Fuente: Google Trends 

Cuadro 3

C3.png

Fuente: Google Trends

Conoce más de Perijóresis en la red

Texto editado por Manuel Patiño.

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Referencias:

[1] Google Trends y el tipo de cambio: una mirada a los espíritus animales, https://perichoresisfractal.wordpress.com/2015/10/15/google-trends-y-el-tipo-de-cambio-una-mirada-a-los-espiritus-animales/

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