La crisis de desigualdad en la Ciudad de México

El pasado 10 de agosto, Ala Izquierda convocó a organizaciones de la sociedad civil, miembros de la academia y público en general en la Iglesia Anglicana de México a una primera mesa donde se discutió sobre la crisis de desigualdad que vive la capital del país.

La Ciudad de México es un espacio de creciente polarización y desigualdad, dentro de la que surgen cada vez con mayor frecuencia burbujas de privilegio. En la misma ciudad, a pocos kilómetros, se construyen realidades diametralmente distintas: una en la que las personas pueden ejercer sus derechos con libertad, y otra en la que la libertad se encuentra anulada por la precariedad y la marginación. La ciudad es un espacio en el que la riqueza y la pobreza condicionan las posibilidades de vivir libre y plenamente.

En la discusión participaron como ponentes:

  • Víctor Aramburu. Politólogo por el Tecnológico de Monterrey, maestro en política social y desarrollo por la London School of Economics. Consultor para organizaciones internacionales y profesor de economía.
  • José Pablo Brown. Licenciado en Ciencias Políticas y Administración Pública por la UNAM, consultor en Fundación IDEA y miembro fundador del Observatorio de Vivienda.
  • Alejandro De Coss. Licenciado en Relaciones Internacionales por la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM. Maestro en Sociología por la London School of Economics (LSE). Actualmente, cursa un doctorado en Sociología en LSE, investigando la urbanización del agua en la Ciudad de México. Es colaborador habitual en Nexos, Horizontal, Ballotage y otros medios.
  • Tobyanne Ledezma. Licenciada en Ciencias Políticas y Administración Pública por la UNAM y Maestra en Geopolítica y Seguridad Global por la Universidad La Sapienza de Roma. Ex-Integrante de la Asamblea Constituyente de la Ciudad de México.

 

¿Cómo es una ciudad de izquierda?

  • Nos encontramos en un momento único en la historia de la izquierda mexicana. Ante la actual crisis política del país, es momento de preguntarnos cuál es papel que la izquierda debe desempeñar en México.
  • Ideológicamente, la izquierda debe defender y promover la idea de los derechos, pero los derechos como realidades tangibles y no como palabras en papel. Por esta razón es necesario pensar en las condiciones materiales que permiten hacer realidad estos derechos. Igualdad sustantiva y derechos deben ir de la mano.
  • Estratégicamente, las izquierda en la ciudad debe centrarse en cómo puede cambiar la realidad de sus habitantes. En un contexto de gobierno local limitado, la desigualdad inicia con la provisión diferenciada de servicios. El acceso a una vivienda digna, los servicios de salud, de transporte, y de agua deben ser cuestiones fundamentales en la agenda de la izquierda en la ciudad.

¿Quién es la población objetivo de la izquierda y a quién afecta la desigualdad?

  • La izquierda debe gobernar para todas las personas. Ésta es la diferencia esencial entre la derecha y la izquierda: esta última defiende que el Estado está para el beneficio de todos, que nadie debe quedarse atrás, y que si esto sucede habrá políticas públicas que sacarán a las personas de la marginación.
  • Un gobierno de izquierda en la ciudad debe enfocarse principalmente en las personas que habitan zonas de la ciudad que han sido históricamente excluidas.
  • Una ciudad de izquierda es donde no sólo se piense la igualdad de oportunidades, sino la igualdad de resultados. No sólo se debe buscar el bienestar material, sino el bienestar subjetivo. La ciudad debe ser una plataforma para que sus habitantes desarrollen sus capacidades y hagan realidad sus planes de vida.

¿Qué acciones se pueden tomar para mitigar los efectos de la desigualdad en la ciudad?

  • El primer paso para luchar contra la desigualdad en la ciudad es repensar la manera en la que concebimos nuestra ciudad. La visión que hoy se tiene es la idea de que las ciudades se integran por individuos aislados. No es así, una ciudad para que funcione bien debe funcionar como una comunidad. La respuesta a la desigualdad debe ser colectiva.
  • Un primer paso es recuperar la visión universalista de las políticas sociales: el estado de derecho debe ser universal y no asistencialista.
  • Además de políticas públicas sociales se debe fomentar la participación más allá de la simulación. El mejor ejemplo de la participación como una herramienta útil es el caso de la vivienda. Mayor participación puede ayudar a comprender el interés de los vecinos y encontrar un punto de acuerdo con ellos y los desarrolladores  para lograr un mejoramiento barrial. La participación es de las herramientas más efectivas contra la segregación.

Da clic aquí para consultar la discusión completa de esta primera mesa.

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